lunes, 28 de abril de 2014

El trabajo de todos los días

Un poeta español.
Un poeta mexicano.
Un viaje a Resistencia
para hablar con Asuncion y con La Paz.
Una idea del Chaco.
Una barranca tan alta que
desde su cima no se ve el agua.
Un diplomático con aires.
Un túnel de colores
que te pinta los brazos
cuando lo atravesás.
Un figurín moderno
que se hace
el que viene a hablar de otra cosa
pero viene a hablar de política.
Dos flautas de pico.
Sí, de pico.
Unas plantas aromáticas
en un cajón que (no se lee bien).
Una vanguardia perimida.
Toda vanguardia perimida.
Los talleres.
Los festivales.
Uno que no sabe bien a qué vino.
Pero vino igual.
Limpieza. Seguridad.
Aportes jubilatorios.
Subsidio. Subvención.
¿Tenéis un río?: mito fundador.
Mixto o asociado: discutir.
Dar todas las peleas
como si no se estuviera dando ninguna.
Como si diera igual.
No, claro, no da igual.
Decir que no.
Decir que sí.
Una actriz que se lleva la mano al corazón
como diciendo que se lleva en el corazón
los aplausos del público
y por lo tanto al mismo público
reducido a sus aplausos.
O que les da el corazón. Que
su corazón es del público.
No se sabe si recibe o si da.
Pero se lleva la mano al corazón.
Una actriz que apenas el auto
cruce la cabina de peaje
habrá olvidado a quién le dejo el corazón
-si lo dejaba-
o qué llevaba dentro
-si lo llenaba.
Presentaciones de discos sí.
Presentaciones de libros no.
Explicar.
No hacerse entender.
Industrias culturales.
Cooperación.
Ocupas.
Llamar a la policía.
No. Cómo vas a llamar a la policía.
No llamar. Que llame otro. Que no llame nadie.
Llenar las escalinatas. 7 mil personas. Qué te creías?
Levantar la proyección. No vino nadie. Qué te creías?
Minorías.
Nuevos públicos.
Niños. 








lunes, 14 de abril de 2014

Ocaña y Martin Heidegger

La investigación "Conexión Lelio Zeno" continúa a medida que van abriéndose archivos, instalándose conversaciones, cruzando informes de lectura. Entre la correspondencia revisada, hay un conjunto que nos llama especialmente la atención. Tres cartas extensísimas, de diez páginas las dos primeras, de seis la tercera, firmadas entre junio y octubre de 1933 en Freiburg (o Friburgo) por un becario del Rockefeller en la Universidad, quien le cuenta a Zeno su entusiasmo por "vivir esta época de la vida política, cultural, y social de Alemania, porque está ricamente matizada de pasiones, de nobleza, de odios, de energías, de transformaciones.(...) Usted me pide  mi opinión sobre el significado de la 'revolución fascista alemana'. Yo tengo una opinión que es mejor dicho 'un sentimiento'".  Durante ese 1933 el rector de la Universidad de Friburgo fue Martin Heidegger, "el filósofo del ser", el "rey secreto del pensamiento".  Las anotaciones de Heidegger sobre el período,  los de algún modo míticos Cuadernos negros acaban de ser publicadas por primera vez en el tomo 94 de sus Obras completas. Habrá que cotejar, en algún momento, ambos textos. Los del eminente y controversial autor de Ser y tiempo, y los del humilde corresponsal de Zeno, que firmaba sus cartas con un escueto "Ocaña".