martes, 29 de octubre de 2013

Cambiar el mundo

La impericia tecnológica de una persona que, al fin, cuando ya criaba niños la emprendió por primera vez con una computadora personal, en una universidad muy de avanzada que ofrecía cursos a sus profesores para que paulatinamente fueran desplazándose de las Lettera a los D.O.S., provoca esto que se ve en la entrada anterior: que habíamos pegado la foto de tapa del diario La Capital donde, contra todo pronóstico, promovían la muestra de Juan Grela que inauguramos el viernes pasado y ahora, cuando volvemos a verla, nos encontramos con que la tapa se ha ido actualizando sola (Dios, si hubiéramos querido hacerlo a propósito y lo hubiésemos logrado nos consideraríamos dignos personajes principales de una mala película actuada por Ashton Kutcher). En fin. Queda, por lo menos, el título, que menta un jingle publicitario del diario rosarino y que, en sordina, nos recuerda aquella tarde, de hace muchos años, tantos como tiene el jingle, que en un barrio de la periferia de la ciudad encontramos a una joven que hacía dormir a su criatura cantando, precisamente, esa musiquita de La Capital. Y ahí, literalmente, se nos reveló un mundo. Y la voluntad -olímpica en aquellos años en los que todo parecía ser posible- de, amorosamente, ir torciéndolo.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Grela inédito


Con el equipo de programación de este Centro cultural desarrollamos varias ideas para celebrar, con una gran exposición en Galerías, nuestro vigésimo aniversario.
De todas, parecía haberse impuesto una: la de hacer una antológica de las más de 160 muestras que habíamos realizado a lo largo de todos estos años. Y convocamos al artista Rodolfo Perassi, vinculado con el CCPE desde los orígenes, como su responsable de diseño expositivo y montaje, para que fuera el antólogo, el curador de esa gran exposición. Puestos todos a hacer la tarea —armando
el banco de datos, seleccionando obras, estableciendo vínculos con artistas o instituciones para pedirlas— una mañana (como si no hubiera dormido, fulminado por una revelación), Perassi nos sugirió cambiar radicalmente de planes, torcer el rumbo, ir hacia donde hemos llegado hoy: hacia una muestra de Juan Grela. Cosa que ya, en la construcción de aquel banco de datos, se había manifestado como una falta sensible en nuestra programación. Pero no hacia una muestra “más” de Juan Grela —es decir, una compuesta por una selección de obras expuestas ahora mismo en museos e instituciones de todo el país— sino una que pudiera mostrarle al público obras o bien nunca expuestas —porque pasaron directamente del taller del artista a colecciones privadas— o expuestas hace muchos años y por poco tiempo. Eso daba, decía Perassi, “un Grela inédito para el gran público, 
para los nuevos públicos”. Y eso, en definitiva, nos pareció que era el mejor don que podíamos ofrecerle a la ciudad en agradecimiento por estos veinte años: una exposición de inéditas o de muy poco conocidas obras de uno de nuestros máximos artistas, discípulo, como él mismo lo dijo más de una vez, de Antonio Berni y de “el libro de grabados de Gustavo Cochet” y maestro de por lo menos tres generaciones de pintores, grabadores y dibujantes de nuestra ciudad. Como se dice en los talleres, en las escuelas y en la Facultad: quien quiera saber algo de color, que hable con un alumno de Grela.

Si uno de los objetivos persistentes de este Centro cultural durante estos veinte años fue producir y promover acciones tendientes a ayudarnos a todos a reconocernos, a pensar cómo somos y por qué somos como somos, esta exposición es una iluminada concentración de todos esos proyectos. 

Inauguración: viernes 25 a las 20 hs. En Galerías hasta el 15 de diciembre. 

lunes, 21 de octubre de 2013

Poetas y cronistas

Acá está el resumen de prensa del Festival de Poesía, edición 2013.

Y acá la nota que salió ayer en  Perfil y que no pudimos todavía cargar en la página.

Pero además:
aca, en el blog de Fabricio Estrada, una crónica sobre su visita a Rosario, su viaje conversado con Nora Cortiñas, Abuela de Plaza de Mayo

y acá las "apreciaciones" de Carlos Godoy, también escritas luego de su viaje a Rosario. 

Y acá (es decir, acá mismo, sin subrayados), otra noticia impactante:

que ya está en prensa el Transatlántico 16, preparado por Nora Avaro, con sumario armado con textos de autores españoles cuyo objeto es la ciudad de Rosario.

Federico Rahola, en 1903, escribía así:

"Muy interesante fue la excursión que hicimos por el río, en el vaporcito Zolezzi, para formar concepto de la grandiosidad e importancia del futuro puerto. Nos fijamos en la facilidad con que se cargan ya actualmente los vapores: las líneas férreas corren a lo largo de la barranca, estando situadas las estaciones y los almacenes de carga al borde mismo de la barranca. Desde allí, por medio de simples canaletas que van a parar a las bodegas de los buques, en pocas horas se carga un vapor de trigo.
El proyectado puerto, cuyas obras han comenzado ya, tiende a aprovechar los grandes elementos naturales que ofrece el río y sacar partido de los muelles construidos. En el centro del río aparece una isla arenosa, formada a causa de un buque varado, que será el abrigo del venidero puerto. Siempre allí donde vara un vapor y queda hundido en la arena, surge por ensalmo una isla."




Y Jordi Carrión, un siglo más tarde, así:

Hace un par de años, aprovechando una visita a Buenos Aires, me escapé veinticuatro horas a la Chicago argentina. Para mi sorpresa, mi corazón mantuvo las pulsaciones habituales en las librerías Ross y El Ateneo, en la esquina de Italia con Córdoba y en la estación de autocares rodeada de
telos; pero se me desbocó frente al río marrón. La primera vez que lo vi me pareció extremadamente feo. Ese color de tierra sucia. Ese charco en movimiento. Pero me fui dando cuenta de su belleza. Una belleza continua, que se desliza constantemente como la cinta transportadora de los aeropuertos, pero que se activa con el poder anacrónico de los barcos. El casi silencio de esos barcos cargueros recuerda el ruido amortiguado de los discos duros. Tú escribes en el teclado, letras como éstas van apareciendo en la pantalla y ahí, al fondo, como una letanía, como un kadish, suenan las entrañas del ordenador, su digestión de tu memoria. Las islas están ahí, al fondo, como testigos de
la ciudad alejandrina. En segundo plano. Tal vez ean así los grandes rosarinos, al menos los que yo llegué a conocer.





jueves, 10 de octubre de 2013

Una paráfrasis que no nos salió

Ante la atente mirada del público aragonés, el director improvisa una visita guiada a la muestra del Paraná en el Centro de Historias, en Zaragoza. De fondo, nuestro Félix Eleazar Rodríguez. Por correo, en tanto, llegaban los partes de guerra del Festival de Poesía (si hacía frío, si hacía calor, si había dinero o sólo sudor). Y Rodolfo Perassi, con sus inconfundibles mayúsculas, mandaba sus ensayos escriturarios sobre las obras de Grela cuyo catálogo iría a prologar. Y Nora Avaro cerraba el sumario de Transatlántico, con tantas preguntas como órdenes. Y Lucía Dziubek informaba sobre el carácter de las carpetas que habían entrado a la convocatoria de Galerías. Y Sofía Sarbach precisaba detalles sobre los hangouts de Anillos que irían a hacerse esta semana. De modo tal de que cuando finalmente nos volvimos a sentar a este escritorio y alguien nos preguntó qué tal nos había ido allá, tratamos de improvisar una paráfrasis del famoso Nocturno en cuanto a dicen que me fui pero siempre estoy volviendo pero, en fin, no nos salió.

jueves, 3 de octubre de 2013