viernes, 3 de diciembre de 2010

Cuando no vino Serrat

El viernes pasado vino a visitar la exposición Cochet utópico, que está en Galerías hasta la primera semana de febrero, la vice-gobernadora Griselda Tessio. Cuando comentábamos admirativamente la capacidad de gestión de las curadoras de la exposición y de la misma nieta de Cochet, que se manifestaba, simbólicamente, en esa visita no habitual a la Galerías, sonriendo y un poco por lo bajo las chicas nos dijeron "Y la semana que viene lo traemos a Serrat". Hasta ese momento, los contactos se habían limitado a un correo que Silvia Cochet le había enviado al más seductor, comprometido y poético de todos los cantautores del mundo, que no tenía respuesta todavía. Silvia, sin embargo, se tenía fe. De hecho, la historia de su abuelo en algún punto se tocaba con la del padre de Serrat: la de quienes participaron de la Guerra civil, no del bando de la Falange ni del de la República, sino del anarquismo. El domingo, mientras escuchábamos el concierto de la Orquesta Ludueña, llega un correo de Eugenia Prece: "Serrat habló con Silvia personalmente y prometió ir a visitar la muestra. Dijo que probablemente sea el miércoles a las 13.30, pero confirma el lunes". El lunes escribe Silvia: "Hablé con Serrat, confirmó que estará allí el miércoles a las 13. No quiere aglomeraciones ni prensa (esto lo planteó el productor). Así que vamos a tener que ser discretos con la información". El martes, llamado telefónico: "Se pasa al jueves, a la misma hora". Y el miércoles, esta decepción, en otro correo de Silvia: "Lamentablemente hubo un problema con los cambios de fecha. Serrat no podrá concurrir, hubo un malentendido, ellos pensaban que era hoy y a mi me habían avisado que era mañana. Desactivá todo. Que pena." La pena de Silvia no estaba solamente relacionada con la ilusión de que Serrat conociese la obra pictórica y gráfica del gran Cochet sino con la expectativa de que su vista a esta exposición diera visibilidad a la obra y al Museo Cochet, uno de los más atractivos proyectos museísticos independientes de la provincia de Santa Fe. Nos obligamos, desde acá, a que la decepción por la vista fallida no atente contra la fuerza ni el entusiasmo de todos aquellos que empujan, como pueden y desde donde pueden, el "mundo Cochet". Y nos obligamos, también, a revisar el compromiso de todos los trabajadores de este Centro cultural con los conceptos de arte, cultura y desarrollo que guían nuestro plan de trabajo, sobre todo el de aquella que, enterada que finalmente Serrat no vendría a visitarnos se limitó a decir: "entonces no voy a la peluquería".

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