lunes, 29 de noviembre de 2010

Un justo himno a la alegría

La noche del domingo tocó en el teatro la escuela orquesta del barrio Ludueña, que dirige Derna Isla, y que funciona con financiamiento de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad a través del Presupuesto Participativo y la gestión y supervisión de la coordinadora general de cultura del Distrito Noroeste, la invalorable Graciela Semorile. La orquesta, que fue la primera sinfónica en tocar en nuestro Teatro, cumplía cinco años y entonces se entregaron diplomas recordatorios a los cinco alumnos que aun forman parte de sus filas y que entraron junto con otros diecinueve en la primera convocatoria, en el 2005. Una de ellos espera, cuando termine el secundario, ingresar al Instituto Superior de Música de la Universidad de Rosario. Con el mismo estudio móvil con el que grabamos el disco de Panizza/ Beethoven, registramos el concierto de la Ludueña, que la Municipalidad convertirá en disco el año próximo y, con justicia, Derna incluyó en el repertorio el Himno a la alegría, pues todos los que estábamos en el teatro y venimos siguiendo la trayectoria de la orquesta, estábamos felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario