miércoles, 10 de marzo de 2010

Paraná ra' anga III

Ayer martes llegamos por tierra a Rosario. Así como entre Tigre y San Pedro había sido el geógrafo Reboratti quien había actuado como nuestro experto cicerone, esta vez fue el poeta García Helder el encargado de señalar algunas marcas del paisaje en las que, entendía él, los expedicionarios debían detenerse. Entrando por la circunvalación, 200 metros antes de llegar a la rotonda de Pellegrini, vimos en los muelles del puerto al imponente Crucero Paraguay en refacciones, preparándose para que Prefectura le dé el alta y podamos finalmente embarcar en la estación Fluvial, hoy mismo o mañana. La visión del barco, aun a través de las infranqueables rejas con las que el puerto se diferencia de la ciudad, levantó el ánimo de los expedicionarios. Con ese espíritu se realizó, en nuestro Centro cultural, la primera reunión plenaria de expedicionarios y becarios, cada cual presentando sus proyectos y expectativas. Tal vez el ámbito fuera inaprapiado para la emoción, y sin embargo...

2 comentarios:

  1. No hay un fotógrafo entre esos cronistas?
    Tu descripción es elocuente y vívida, pero unas fotos, un primer plano de esos lagrimones....

    Eduardo Baró

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  2. Esperamos ansiosos un libro y fotos luego de esta impresionante travesía.
    Exitos para la tripulación!
    Virginia desde Parque del Plata, Uruguay

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