martes, 22 de diciembre de 2009

Miren Eraso

Un correo informa de la muerte de Miren Eraso. La conocimos en Donostia, hace dos años, cuando en una reunión de directores de Centros culturales de España nos llevaron a conocer Arteleku, el extraordinario Centro cultural y residencia de artistas que Miren dirigía entonces, después de haber sido responsable de su área de documentación y editora de la revista Zehar, que publicaba el mismo Centro. Nos gustaba Miren: su claridad conceptual, sus ideas. El año pasado, en Sao Paulo, Miren fue invitada a participar en un encuentro de una red de residencias de artistas promovida por el Centro Cultural de España en esa ciudad y allí se establecieron vínculos importantes con nuestra ciudad: con la residencia El Levante y con este mismo Centro cultural, y juntos la invitamos a Miren a Rosario a que viniera, en octubre, a trabajar con los amigos de El Levante y dar una charla aquí, en nuestro Túnel 4: El efecto Guggenheim: Bilbao, New York, Bilbao. Había, en Miren, algo de resistente a los mega-proyectos culturales, a esas "historias de seducción" entre la economía y la política en las que la cultura sólo terminaba poniendo la ropa de cama. Con ese recelo, hace dos años, en Donostia, miraba el levantamiento del proyecto de La Tabacalera, en su misma ciudad, y los devastadores efectos que, Miren pensaba, eso podría traer a proyectos más pequeños, más hechos con el cuerpo, como era el caso de Arteleku. Sobre esas cosas hablamos aquí arriba, en la Videoteca, una mañana de octubre, después de que nos contara, con ese calmo entusiasmo que parecía ser su marca de acción, su nuevo trabajo en Vitoria y el proyecto editorial VIVA que, pensaba ella entonces, podía empezar desde acá, desde Rosario.

Miren Eraso nació en Donostia, tenía 49 años y era licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona, con una especialización en gestión documental en la Pompeu Fabra.

La vamos a extrañar.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

Dulce y felíz

El viernes 11, después de las diez, hay fiesta en el Patio. Viene Martín Buscaglia -autor de esa linda canción que cantábamos un verano "ir y volver, ir y volver e ir"- con los Bochamakers, entre los cuales están los mitológicos hermanos Ibarburu. Entre paréntesis, pregunta del "ambiente": ¿por qué los Ibarburu tocan con este, y con el otro, y con el otro más? Respuesta: porque son grandes instrumentistas, grande músicos y muy buenas personas. En la fiesta, después del uruguayismo avant-garde, un poco de baile -no compulsivo, que se mueva el que quiera. Y ojalá que todo sea dulce y felíz.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Unos premios que nos alegran un montón

El lunes que pasó la Asociación Argentina de Críticos de Arte entregó los premios a las Artes Visuales y a la Critica 2007/08. Los premios nos alegraron todos, porque muchos de los artistas, críticos e instituciones premiadas son amigos y compañeros de este Centro cultural. Pero mentiríamos si no anotáramos que hubo tres de esos premios que nos alegraron más. Uno, el premio
“Ernesto B. Rodríguez” a la trayectoria de un fotógrafo, que para el período 2008 recibió Norberto Puzzolo; otro, el “Blanca Stabile” al comentario crítico, que en 2007 ganó "Se huele la pintura fresca", de Beatriz Vignoli, publicado en el Rosario 12; y el tercero el “Julio Payró” a la entrevista, que en 2007 obtuvo el reportaje a Miguel Rep “Hemos pasado de proclamar la imaginación al poder a entronizar el poder de la imagen”, de Rubén Chababo, publicada en Lucera, la revista que entonces sacaba este Centro cultural.
Descontadas las razones de la alegría agregada por el premio que recibió Rubén, cabe aclarar las de las otras dos: de Norberto Puzzolo cerramos el 1 de noviembre su exposición El devenir de la mirada, curada por Rodrigo Alonso, y ya en 1993 había expuesto aquí Obra fotográfica 1983-1993, por lo que sentimos, sin querer apropiarnos de nada que nuestro no es,que una partecita de esa trayectoria finalmente galardonada, está relacionada con este Centro cultural. Y en cuanto a la reseña de Beatriz, vale aclarar que refiere a la exposición "La espiral de Moebius o los límites de la pintura", que hicimos en nuestras Galerías entre agosto y septiembre de 2007, curada por Claudia Laudanno y que la nota de Beatriz empezaba así: "Desde el pasado viernes, en los túneles del Centro Cultural Parque de España ha vuelto a sentirse un fuerte olor a pintura fresca como hacía dos décadas que no se olía en Rosario".

Así que si nos ven contentos por la calle, ya saben por qué es.