martes, 27 de octubre de 2009

La música secreta de la crítica

Uno, o una, seamos discretos, de los invitados a la mesa Los escritores en la era del espectáculo, manda un correo a la redacción de programación de este Centro cultural y se queja porque a) esa que está ahí no es su fecha de nacimiento -naturalmente, es más joven y b) de dónde sacaron esa foto, en la que se ve horrible. En ese momento se disipan las dudas acerca de la pertinencia de la convocatoria, que habían pergeñado los organizadores del Congreso Internacional Cuestiones Críticas pues se ve que, en efecto, las leyes del mundo del espectáculo también se imponen en el, en principio, más recatado y discreto mundo de los escritores: habrá que ver, y de eso se hablará el jueves en el Teatro, si esas leyes influyen y condicionan la escritura o si es posible aun escribir como un artista y posar como una estrella (componer un poema, decía Oliverio Girondo, como si se construyera un reloj y después venderlo como si fuese un chorizo). El congreso empieza el miércoles 28, con una destacadísima: a las 7 de la tarde, en la Facultad de Humanidades y Artes, salón principal, conferencia de César Aira: La Evasión. El jueves, a la misma hora, en nuestro Teatro, debaten sobre el tema arriba expuesto María Moreno, Matilde Sánchez y el Polaco Chejfec y el viernes, otra vez en Humanidades cierran Jorge Panesi y Tamara Kamenszain. En el medio, un montón de buenos, qué decirles, Miguel Dalmaroni, Ana Porrúa, Silvio Mattoni, Nora Catelli, Graciela Speranza, Ariel Schettini y, claro está, la primera línea del pensamiento crítico local que, ya sabemos, hace escuela en todo el mundo: Sandra Contreras, Alberto Giordano, Adriana Astutti, Nora Avaro, Judith Podlubne y la gran María Teresa Gramuglio. Es cierto que la crítica parece haber sido escrita para ser leida y no declamada. Pero, como decía Juan José Saer en una entrevista de Fernando Toloza, publicada ahora en un libro que reune toda la obra periodística de Fernando, Imaginarios comunes, "a veces el poeta puede hacerle oir al oyente una música secreta que fue la que organizó la obra". Con los críticos, con los grandes críticos, pasa igual.

4 comentarios:

  1. mmmmmmmmmm sos muy malo, por qué no dejarles un poco de cholulismo son personas reconocidas en el ambiente intelectual lo que no implica que no tenga su amor propio cuando se miran frente al espejo o en este caso cuando aparecen públicamente. No me lo imagino a Chejfec protestando por una foto pero todo puede ser ... En todo caso cuando vea el programa, la peor foto dará cuenta de quién ha sido el agraviado/a con una imagen poco feliz.

    ResponderEliminar
  2. Si queréis disfrutar de un pedazo de blog, localizad el de García-Trevijano.

    ResponderEliminar
  3. Y... si. Vuelvo a las tres fotos del banner y cualquiera podría haber reclamado lo mismo. La gente no debería ser retratada despúes de los 35 años.

    ResponderEliminar